NEUROREHABILITACIÓN

Fortalecemos habilidades para favorecer la autonomía y la participación

Acompañamos la recuperación, compensación y fortalecimiento de habilidades cognitivas y funcionales que pueden verse afectadas por una condición neurológica.

RECUPERACIÓN Y AUTONOMÍA

Un proceso orientado al funcionamiento cotidiano

La neurorehabilitación es un proceso de intervención dirigido a personas que presentan cambios o dificultades cognitivas, comunicativas, emocionales o funcionales asociados con una lesión, enfermedad o condición neurológica.

En Neurova, el acompañamiento se construye a partir de las capacidades conservadas, las necesidades actuales y las actividades significativas para cada persona. El propósito es facilitar su participación y favorecer el mayor nivel posible de autonomía en la vida cotidiana.

ÁREAS DE INTERVENCIÓN

¿Qué habilidades permite trabajar?

Atención

Fortalecer la capacidad para concentrarse, mantener el esfuerzo y responder ante la información relevante.

Memoria

Desarrollar estrategias para registrar, conservar y recuperar información necesaria en las actividades cotidianas.

Funciones ejecutivas

Trabajar la planificación, la organización, el control de impulsos, la flexibilidad y la resolución de problemas.

Velocidad de procesamiento

Favorecer la capacidad para comprender y responder a la información con mayor eficiencia.

Lenguaje y comunicación

Fortalecer la comprensión, la expresión y otras habilidades necesarias para comunicarse funcionalmente.

Razonamiento y orientación

Trabajar el análisis de situaciones, la toma de decisiones y el reconocimiento de información personal, temporal y espacial.
SITUACIONES PARA CONSULTAR

¿Cuándo puede ser recomendable iniciar psicoterapia?

Puede ser recomendable cuando una condición neurológica produce cambios que afectan las habilidades cognitivas, la comunicación, la autonomía o la participación en actividades cotidianas.

1. Cambios después de un accidente cerebrovascular.
2. Consecuencias de un traumatismo craneoencefálico.
3. Dificultades asociadas con enfermedades neurológicas.
4. Alteraciones de memoria, atención o concentración.
5. Problemas para organizar actividades o tomar decisiones.
6. Cambios en el lenguaje o la comunicación.
7. Dificultades para retomar actividades familiares, educativas, sociales o laborales.
8. Pérdida o disminución de la autonomía.
9. Cambios cognitivos relacionados con condiciones neurodegenerativas.
10. Necesidad de desarrollar estrategias para compensar habilidades afectadas.

La necesidad de neurorehabilitación debe establecerse a partir de una valoración profesional que permita conocer el funcionamiento actual y definir objetivos acordes con cada caso.

UN PROCESO CON OBJETIVOS FUNCIONALES

¿Cómo se desarrolla un programa de neurorehabilitación?

El proceso busca que los avances alcanzados durante las sesiones puedan trasladarse a las actividades y entornos de la vida cotidiana.

ACOMPAÑAMIENTO PERSONALIZADO

Un proceso adaptado a cada etapa de la vida

Las consecuencias de una condición neurológica pueden manifestarse de manera diferente según la edad, las responsabilidades y las actividades de cada persona. Por eso, el proceso se adapta a su momento vital y a sus necesidades particulares.

Niños y adolescentes

El acompañamiento puede orientarse al aprendizaje, la comunicación, el desarrollo de habilidades cognitivas y la participación familiar, educativa y social.

Adultos

Puede favorecer la recuperación o compensación de habilidades necesarias para la autonomía, las relaciones, el estudio, el trabajo y las responsabilidades cotidianas.

Personas mayores

Puede contribuir a mantener capacidades, compensar dificultades y facilitar la participación ante cambios cognitivos o condiciones neurológicas.

Condición y evolución

El programa considera el diagnóstico, el momento de recuperación y los cambios observados durante el proceso.

Actividades significativas

Los objetivos se relacionan con acciones concretas que la persona necesita o desea retomar en su vida.

Red de apoyo

Cuando resulta pertinente, familiares o cuidadores reciben recomendaciones para facilitar la práctica y la autonomía fuera de las sesiones.

FUNCIONALIDAD EN LA VIDA DIARIA

Habilidades para desenvolverse con mayor autonomía

La neurorehabilitación no se concentra únicamente en realizar ejercicios. Busca que las habilidades trabajadas contribuyan al desempeño de la persona en situaciones reales y significativas.

Organización de actividades

Utilizar agendas, rutinas, recordatorios y otras estrategias para planificar las tareas diarias.

Comunicación funcional

Comprender información, expresar necesidades y participar con mayor seguridad en conversaciones.

Toma de decisiones

Analizar alternativas, resolver situaciones y actuar con mayor independencia cuando sea posible.

Participación en diferentes entornos

Retomar o adaptar actividades familiares, sociales, educativas, laborales y comunitarias.

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ACOMPAÑAMIENTO PARA AVANZAR

Cada habilidad recuperada puede abrir nuevas posibilidades

Un programa personalizado puede ayudar a fortalecer capacidades, desarrollar estrategias y favorecer una participación más autónoma en la vida cotidiana.

RESOLVEMOS TUS DUDAS

Preguntas sobre la neurorehabilitación

La neurorehabilitación se concentra en las dificultades producidas por condiciones que afectan el sistema nervioso. Puede trabajar habilidades cognitivas, comunicativas, emocionales y funcionales.

Sí. La valoración permite conocer el funcionamiento actual, identificar fortalezas y dificultades, y establecer objetivos de intervención adecuados.

La duración depende de las necesidades, capacidades y nivel de tolerancia de la persona. Esta información se define al organizar el plan.

No existe una duración única. Depende de la condición, el tiempo de evolución, los objetivos, la frecuencia de las sesiones y la respuesta a la intervención.

Los resultados son diferentes en cada persona. El proceso puede buscar recuperar habilidades, fortalecer capacidades conservadas o desarrollar estrategias para compensar las dificultades.

Cuando resulta pertinente, la familia o la red de apoyo puede recibir orientaciones para acompañar la práctica y favorecer la autonomía en otros contextos.

No. Puede desarrollarse con niños, adolescentes, adultos y personas mayores. Los objetivos y estrategias se adaptan a cada etapa de la vida.

Pueden proponerse ejercicios, estrategias o adaptaciones para aplicar fuera de las sesiones, siempre de acuerdo con las capacidades y objetivos de la persona.

Sí. Según las necesidades, puede articularse con atención médica, psicología, terapia de lenguaje, terapia ocupacional, fisioterapia u otros servicios.

El profesional revisa periódicamente los objetivos, observa el desempeño y analiza cómo las habilidades se aplican en las actividades cotidianas.