PSICORREHABILITACIÓN

Fortalecemos habilidades para recuperar la autonomía y la participación

Acompañamos a personas que presentan dificultades emocionales, cognitivas, sociales o funcionales, ayudándolas a desarrollar recursos para desenvolverse con mayor autonomía en su vida cotidiana.

RECUPERACIÓN Y PARTICIPACIÓN

Un acompañamiento orientado a reconstruir la vida cotidiana

La psicorrehabilitación es un proceso dirigido a personas cuya salud mental o condición clínica ha afectado su autonomía, sus relaciones o su participación en actividades familiares, educativas, sociales o laborales.

En Neurova, el acompañamiento parte de las capacidades, intereses, necesidades y objetivos de cada persona. Su propósito es fortalecer habilidades y desarrollar estrategias que favorezcan la recuperación y una participación más activa en diferentes entornos.

ÁREAS DE ACOMPAÑAMIENTO

¿Qué habilidades permite fortalecer?

Autonomía cotidiana

Fortalecer habilidades para organizar y realizar actividades personales y responsabilidades diarias.

Regulación emocional

Reconocer emociones y desarrollar estrategias para responder de manera más adecuada ante situaciones difíciles.

Habilidades sociales

Practicar recursos para comunicarse, establecer vínculos y participar en diferentes espacios.

Organización y planificación

Desarrollar estrategias para establecer rutinas, administrar el tiempo y completar actividades.

Afrontamiento y resolución de problemas

Fortalecer la capacidad para analizar situaciones, tomar decisiones y afrontar dificultades cotidianas.

Participación educativa o laboral

Trabajar habilidades necesarias para iniciar, retomar o mantener actividades de formación y trabajo.
SITUACIONES PARA CONSULTAR

¿Cuándo puede recomendarse la psicorrehabilitación?

Puede recomendarse cuando una condición de salud mental o un periodo prolongado de dificultad emocional afecta el funcionamiento y la participación de la persona en su vida cotidiana.

1. Pérdida o disminución de la autonomía.
2. Dificultades para organizar rutinas y responsabilidades.
3. Aislamiento o reducción de la participación social.
4. Problemas para iniciar o mantener actividades educativas o laborales.
5. Dificultades para comunicarse o relacionarse.
6. Necesidad de fortalecer habilidades después de una hospitalización.
7. Recaídas que afectan el funcionamiento cotidiano.
8. Dificultades para mantener hábitos de autocuidado.
9. Necesidad de desarrollar estrategias para afrontar situaciones de estrés.
10. Requerimiento de apoyo para retomar proyectos y actividades significativas.

La necesidad de psicorrehabilitación se define mediante una valoración profesional que permita conocer el funcionamiento actual, los recursos disponibles y las metas de la persona.

UN PROCESO CENTRADO EN LA PERSONA

¿Cómo se desarrolla un proceso de psicorrehabilitación?

Conocemos la historia, las necesidades actuales, las actividades cotidianas y las situaciones que afectan la participación.

ACOMPAÑAMIENTO PERSONALIZADO

Un proceso adaptado a cada persona

Las necesidades de rehabilitación pueden presentarse en diferentes momentos. Por eso, los objetivos se adaptan a la etapa de vida, el contexto y las actividades significativas de cada persona.

Niños y adolescentes

Puede acompañar el desarrollo de habilidades emocionales, sociales, familiares y educativas necesarias para participar en sus entornos.

Adultos

Puede orientarse a recuperar o fortalecer la autonomía, las relaciones, las responsabilidades y la participación académica, social o laboral.

Personas mayores

Puede contribuir al mantenimiento de rutinas, vínculos, autocuidado y actividades que favorezcan la participación y el bienestar.

Situación clínica

El acompañamiento considera la condición de salud, su evolución y los tratamientos que recibe la persona.

Metas personales

Los objetivos se relacionan con aquello que la persona necesita o desea recuperar, fortalecer o comenzar.

Red de apoyo

Cuando resulta pertinente, familiares, cuidadores u otras personas cercanas reciben orientaciones para favorecer el proceso.

HABILIDADES PARA EL DÍA A DÍA

Herramientas para participar con mayor autonomía

La psicorrehabilitación busca que las habilidades trabajadas puedan aplicarse en situaciones reales y contribuir a una vida cotidiana con mayor participación, organización y sentido personal.

Autocuidado y rutinas

Organizar hábitos relacionados con la higiene, el descanso, la alimentación y las responsabilidades diarias.

Relaciones y comunicación

Fortalecer herramientas para expresar necesidades, establecer límites y desenvolverse en diferentes interacciones.

Participación social

Recuperar o construir actividades, vínculos y espacios significativos dentro de la comunidad.

Proyectos personales

Definir pasos para retomar intereses, formación, trabajo u objetivos que resulten valiosos para la persona.

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ACOMPAÑAMIENTO PARA AVANZAR

La recuperación también se construye en la vida cotidiana

Un proceso personalizado puede ayudar a fortalecer habilidades, recuperar actividades significativas y avanzar hacia una participación con mayor autonomía.

RESOLVEMOS TUS DUDAS

Preguntas sobre la psicorrehabilitación

Es un proceso que busca fortalecer habilidades emocionales, sociales y funcionales afectadas por una condición de salud mental, favoreciendo la autonomía y la participación cotidiana.

La psicoterapia trabaja principalmente el bienestar emocional, los pensamientos, los comportamientos y las experiencias personales. La psicorrehabilitación se concentra especialmente en recuperar o desarrollar habilidades para el funcionamiento diario y la participación. Ambos procesos pueden complementarse.

No. Puede beneficiar a personas con diferentes necesidades cuando su funcionamiento cotidiano, autonomía o participación se encuentran afectados. La pertinencia se determina mediante valoración profesional.

No siempre. Sin embargo, se requiere una valoración para conocer las dificultades, establecer los objetivos y determinar si este servicio es el más adecuado.

Depende de las necesidades, los objetivos, el funcionamiento actual y la evolución de cada persona. No existe una duración única.

Cuando resulta pertinente y la persona está de acuerdo, la familia o la red de apoyo puede recibir orientación y participar en determinadas etapas.

No. Puede desarrollarse con niños, adolescentes, adultos y personas mayores. Los objetivos y estrategias se adaptan a cada etapa de la vida.

Sí. Puede formar parte de un plan interdisciplinario junto con psicoterapia, psiquiatría y otros servicios, según las necesidades identificadas.

Pueden proponerse ejercicios, rutinas o estrategias para aplicar en contextos cotidianos, siempre de acuerdo con los objetivos y posibilidades de la persona.

Puede trabajar habilidades relacionadas con la organización, la comunicación, el manejo de responsabilidades y la participación educativa o laboral. No garantiza un resultado específico.

Se revisa el cumplimiento de los objetivos y la aplicación de las habilidades en actividades reales, ajustando el proceso cuando sea necesario.